Sabes que eres mamá cuando…

Nadie te dijo que ser mamá por primera vez se sentiría como tener una resaca permanente (Sin la fiesta por supuesto…), que te convertirías en una obsesionada con la caquita del bebé, y piensas que a las 7 am volverás acostarte?

Probablemente sientes que eres la primera persona en el mundo que tiene un bebé, que nadie más ha pasado las cosas con las que has tenido que lidiar. Una vez que llegas con tu bebé a casa te sientes como miembro de un club secreto – pero aún no sabes las reglas que tienen para pertenecer al club.

Susan Firth, psicóloga y miembro de la Asociación Britanica de Psicología nos explica: “Tu perspectiva se estrecha cuando te transformas en mamá por primera vez, debido al cansancio, el cual reduce tu interés en cualquier cosa que no es esencial para el cuidado de tu bebé. El vínculo emocional es crítico en las primeras semanas, entonces es tu cuerpo el mecanismo protector para asegurar que éste ocurra – filtrando definitivamente todas las cosas que no son importantes.”

“Es una regla de las madres más experimentadas que no se hable a las mamás embarazadas acerca de historias horribles del parto o de las primeras semanas. El resultado es que la vida con un bebé recién nacido es completamente inimaginable. Ese es el motivo por el que las madres primerizas tienen esta necesidad de hablar interminablemente sobre la rutina de sus hijos – para confirmar si ellas lo están haciendo realmente bien.”

Aquí hay algunas de las locuras que han dicho o hecho las madres primerizas en esas semanas de “bebé burbuja”:

Christine: “Estaba amamantando a mi hijo en la cama, me quede dormida y desperté completamente en pánico como si no lo pudiese ver en ninguna parte. Mi marido y yo desarmamos la cama y no había bebé. Entonces miramos alrededor y ahí  estaba él, durmiendo profundamente en su cuna. No recuerdo en ningún momento haberlo puesto allí.”

Jo: “Gasté mucho dinero un examen osteopático del cráneo para mi hija que presentaba problemas de sueño. El problema real es que era un recién nacido con cólicos,  pero no pude darme cuenta en ese momento.”

Helen: “Desde las pocas semanas he tenido una agenda de bebé frenética, la cual incluye agitar al bebé, tiempo para contarle historias, y música. No tenemos tiempo para nada y estamos completamente agotados. ¿Por qué no lo tomé con más calma y no fuimos al parque o vimos TV?

Sarah: “Escribo acerca de salud y es vergonzoso recordar que tomé a mi hija para llevarla al médico cuando fue su primer resfriado. Estaba convencida que tenía algo muy grave como para que se resistiera a tomar la papa. El doctor, amablemente me explicó que este era un resfrío normal, común y silvestre.”

Maggie: “Estaba obsesionada con programar a mi hijo con una rutina de siestas que solía cancelar cualquier cita agendada o reunión con mis amigos si éstas chocaban con el horario de la siesta.”

Jane: “Estaba permanentemente en modo balanceo con mi primer bebé. Un día me encontré de pie en frente de la góndola de los vegetales del supermercado,  susurrando canciones y balanceando mis brazos, pero sin mi bebé que lo había dejado en la casa con su papá.”

Sally: “Estaba aterrada con dejar a mi hija recién nacida tan sólo 5 minutos, entonces tome el hábito de ir al baño con la puerta abierta así podría escucharla si lloraba. Seguí haciendo esto regularmente incluso cuando tuvimos visitas en casa!”

Toni: “Siempre fui muy reservada, pero después que mi hijo nació me encontré a mí misma conversando profundamente del color, frecuencia y la consistencia de su caquita con otras mamás primerizas que había conocido recién!”

La nueva maternidad es un shock para la mayoría de nosotras, y es completamente normal decir, pensar y hacer cosas un poco locas cuando eres una nueva mamá. Tú no estás sola, confía en tus instintos y échale para delante. Todo es temporal, todo irá mejorando…

 

Fuente: http://www.10thmonth.co.uk/ Bepanthen web site

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